martes, 20 de mayo de 2008

José Manuel Balmaceda: ¿Dictador o visionario?

Presentación de la fuente histórica

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0000463.pdf
Esta es la carta enviada por José Manuel Balmaceda a su esposa, Emilia Toro, desde su exilio en la Legación Argentina. En ella expone las razones que lo llevaron a optar por el suicidio como una manera de cuidar su familia y amigos de persecuciones, y además para evitar la humillación de ser juzgado en el tribunal, acción que terminaría, según él expone, en el arrebato de todos sus bienes materiales.



¿Qué se ha juzgado de José Manuel Balmaceda?

Posturas a favor:
Se ha dicho que Balmaceda fue un gran hombre, defensor de la dignidad nacional, un visionario que representó la mayoría de las transformaciones sociales y económicas del siglo XIX: un plan de obras públicas, reforma de la educación pública, entre otros, todos proyectos que representaban el bien de la voluntad popular.

Posturas en contra:
Se ha dicho que fue un dictador que desmereció el poder del congreso, específicamente sobre la Ley de Presupuestos, donde al verse frente a una negativa por parte de los parlamentarios, pasó por sobre ellos, declarándose como única autoridad, lo que a la larga contribuyó a la estallido de la guerra civil de 1891.

¿Qué debiéramos comprender?

Lo que deberíamos comprender de José Manuel Balmaceda, es que era un hombre de tendencia liberal, que estuvo bajo su gobierno expuesto a un congreso que no ofrecía sustento a sus decisiones. A pesar de todas sus ideas y proyectos para nuestro país, no contó con el apoyo del parlamento, ya sea por intereses imperialistas, ligados a EEUU y el salitre, como también intereses de poder, ya que el parlamento desconfiaba frente a alguna intervención de Balmaceda en la elección de su sucesor. Podemos concluir que a pesar de sus buenas intenciones, para algunos, o su ansia de poder absoluto, para otros, sus obras tenían como objetivo un bien mayor para la sociedad, no pudiendo llevarse a cabo producto de un contexto político desfavorable.






































jueves, 3 de abril de 2008

La economía del tiempo


Para comenzar, analizaré un fenómeno relevante y típico de la vida escolar, específicamente dentro de la sala de clases, por medio del
Método Científico.

La descripción…
En el aula, al comenzar una clase, el docente utiliza alrededor de 20 minutos de las horas pedagógicas tales como la revisión de la agenda, revisión de las tareas del día anterior, pasar la lista, entre otras. Es decir, si tomamos una hora pedagógica de 45 minutos, terminan siendo 25 minutos los destinados a la entrega de contenidos y el aprendizaje.

La Hipótesis…
Los docentes que no saben organizar el tiempo en la sala de clases, no realizan bien su profesión. Personalmente, que estoy recién comenzando a formarme como docente, me impresiona ver este tipo de situaciones, los profesores no saben hacer clases de una manera correcta y estimuladora para que sus alumnos realmente aprendan. El hecho de esta mal utilización del tiempo, provoca en los niños, en primer lugar, desorden, ya que mientras se revisan todas las cosas nombradas anteriormente los niños se dedican a conversar, además que se crea un ambiente de desmotivación. A esto sumamos el hecho de que el profesor/a pierde tiempo precioso destinado a entregar los contenidos. Esto se va acumulando día a día y al finalizar el año escolar, los alumnos terminan sin haber pasado toda la materia, lo que los perjudica a la hora de llegar al siguiente curso.

Y la Verificación…
Según Joaquín Brunner, mientras no existan buenos profesores, nunca lograremos una buena educación,
y veremos a las futuras generaciones pasar por este tipo de errores, como lo es, en este fenómeno abordado, la mala organización del tiempo, que como expliqué anteriormente, va desencadenando una serie de eventos perjudiciales para los alumnos.

A continuación, analizaré la información obtenida por medio de la postura del sociólogo y matemático Paul Lazarsfeld, quien aboga por la explicación estadística de los hechos sociales:
Según Lazarsfeld, cuando un fenómeno está asociado a otro, el primero explica el segundo. Por lo tanto, a menor tiempo destinado a la entrega de contenidos por parte de los profesores, menor será el potencial aprendizaje de los alumnos.

Y para terminar, una reflexión personal…
Este tema es muy importante. Es realmente increíble la mala organización del tiempo de algunos profesores, y los más afectados por esto son los mismos alumnos, ya que este tiempo perdido se va acumulando, y pasan de ser 20 minutos diarios, a 9 días anuales.
Es decir, es más de una semana de clases lo que provoca esta poca economía de tiempo, y arrastra lagunas mentales en los alumnos, que terminan el año incompleto. Ahora bien, los profesores suelen afirmar que no alcanzan a pasar los contenidos por otras razones, como por ejemplo, muchos alumnos en la sala de clases, alumnos muy desordenados, etc.
He aquí una razón nueva: la mala organización del tiempo.
Sin embargo, para los docentes es un obligación realizar dichas labores, pero no necesariamente lo deben hacer al comienzo de la clase. La solución que planteo al problema, es que los profesores pueden realizar una actividad con los alumnos, una guía de estudio, o cualquier cosa relacionada con la materia que estén viendo en ese momento, para que ellos la trabajen en forma individual (lo que también ayuda a desarrollar la autonomía en los alumnos) y utilizar ese tiempo para efectuar el trabajo de revisión. De esta forma los alumnos estarían en proceso de aprendizaje, y el profesor no perdería tiempo.
Espero, personalmente, una vez egresada, no realizar malas prácticas educativas, y estar continuamente perfeccionándome en pro de una educación excelente para las nuevas generaciones.-

domingo, 16 de marzo de 2008